miércoles, 30 de junio de 2010

Prólogo

Inmensidad. Violento azul de porcelana.
"Esto no debería haber pasado. No, debería haber ido, YO no él.."
De repente, todo se vuelve vidrioso. A mi parecer, el océano es un pequeño mosaico y yo sólo la niña que lo compone, afanosa y cándida.
Sacudo la cabeza y contemplo la pequeña vasija.
"¿Cómo puede caber toda una vida ahí dentro?"
Con los dedos entumecidos me atrevo a mover apenas unos milímetros de la minúscula y gélida tapita. Pero algo me detiene.
Algo mucho más fuerte e incomprensible, que me hace consciente de que todo mi dolor no tiene cabida.
Por muy inmenso que sea el corazón que lo soporte.
Por surrealista que parezca.